Dos de tres.

Hoy optaba a tener tres de tres alegrías, pero me he quedado con dos.
¿Me quejo?
Para nada. ¡Mucha gente ni siquiera puede tener una de las tres!
Yo estoy feliz.
Menos de lo que podría estar si tuviera las tres, lógicamente, pero ¡eso es ser ya muy egoísta!
Estoy contenta.

Susurros Grises de Invierno

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