Empieza el verano…

… y ayer acabé definitivamente de hacer cosas relacionadas con los estudios
Atravesé la selectividad. Reconozco que no me puse muy nerviosa (es decir, es inevitable tener un poco de angustia porque te juegas mucho en esos seis exámenes) porque me creé tres mantras para tranquilizarme. ¡Y me funcionó! Os parecerá una tontería, pero es mi percepción. Es más, me tomaréis por loca, pero me lo llegué a pasar bien haciendo los exámenes. Fue muy divertido. 
Después acabé selectividad y me pasé una semana sin hacer nada. Hasta que salieron las notas. Tampoco me puse nerviosa porque sacando cincos en los exámenes me daba casi para cualquiera de las siete opciones de carrera que iba a poner, pero cuál fue mi sorpresa al ver las notas, que eran bastante altas.
Sin embargo, me indigné. Ya se sabe que nunca se está realmente contento con nada. Pero yo de veras consideraba que había hecho mejor el examen de Literatura Universal, de modo que a la mañana siguiente me desperté y me dirigí al Pabellón a reclamar.
Desde ese mismo día, el jueves pasado, podía empezar a echar la pre-inscripción para la universidad, pero menos mal que me lo pensé mucho y que tuve un pequeño conflicto de intereses, porque si hubiera llegado a hacerla el jueves, la habría tenido que cambiar. De modo que hasta ayer por la mañana no eché la pre-inscripción. 
Pero ahora ya estoy feliz con mi opción (que no pretendo cambiar) y con mi libertad estudiantil (hasta el día 16, en realidad).
Ahora, oficialmente, soy pre-universitaria
Suena bien.
O no. 

Susurros Grises de Invierno

Dejar respuesta